¡Bienvenidos a esta aventura amigos! Comencemos con una pregunta simple. ¿Qué ideas te vienen a la mente cuando escuchas la palabra “sendero”? Es muy probable que la respuesta caiga en una de dos categorías.

Para algunos, la idea de un sendero trae a la mente imágenes de un destino deseado. Puede ser un lugar, en un sentido figurado, una vía que tomamos para alcanzar un logro o una etapa particular de la vida, pero el enfoque se centra en el destino. Para otros, la idea de un sendero trae a la mente imágenes del emprendimiento de un viaje, una caminata o un viaje exploratorio; muchas cosas ocurren a lo largo del sendero; de principio a fin.

Mientras exploramos lo que significa el sendero en la gracia, en otras palabras, el discipulado, te invitamos a ayudar a los jóvenes y jóvenes adultos a enfocarse en esta segunda definición del sendero. Los capítulos sobre el Camino, la Verdad y la Vida no hay que tomarlos como señales de indicación en el camino; simplemente nos muestran cuánto hemos avanzado y cuánto nos queda por recorrer. No es que pasemos la señal número uno, marquemos una casilla de aprobado, lo dejemos en el pasado y que estemos listos para llegar a la siguiente señal en el camino. Nuestro crecimiento como discípulos de Jesucristo llegará a medida que exploremos y abordemos cada aspecto de este sendero. Habrá mucho que aprender a lo largo del recorrido por este sendero, y también habrá mucho de lo que nos tendremos que despojar.


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